Author Archives: David Fuentes

SOLO PARA PECADORES REINCIDENTES

Escuché en varias oportunidades que no había que confiar en los que se convertían al evangelio en las cárceles, ya que la mayoría de ellos solo están pretendiendo haber cambiado, pero son iguales.

Vuelven a delinquir, robar, o a las drogas, alcohol, etc.

Entiendo y estoy de acuerdo que hay mucha reincidencia, pero la pregunta es, ¿Solo a los que están o estuvieron en la cárcel o también existe reincidencia dentro de la hermandad fuera de ella?

Acaso ¿Ha sido erradicada completamente de nuestra vida la ambición, enemistad, orgullo, vanidad, división, ansias de poder, discriminación, clasismo, engaño, irá, contienda, y muchas otras más?

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Jeremías 29:11-13

No siempre “el bien para nosotros” es lo que nosotros deseamos, sino el bien que Dios desea darnos.

Dios nos da el consejo: (Hay caminos que al hombre le parecen derecho, pero su fin es de muerte. Proverbios 14:12)

Pero, usualmente elegimos nuestros propios caminos; y cuando nos damos cuenta del error, tratamos de volvernos a él.

Más de alguno de los que lea estas palabras se sentirá identificado y recordará con dolor alguna experiencia en su vida, pero quiero decir que todo esto no es el mayor problema.
El mayor problema es cuando somos reincidentes. “Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad”. Proverbios 26:11

Hemos escuchado el consejo de Dios, igual elegimos nuestros propios caminos, después sufrimos las consecuencias y volvemos arrepentidos, para después volver a equivocarnos y hacer lo mismo. (le suena familiar)

… todo se convierte en un círculo vicioso. Se repite una y otra vez.

¿Acaso no tenemos la capacidad de aprender de nuestros errores? ¿Por qué no aplicar medicina a nuestro mal?

Dios, no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, su misericordia es abundante, pero tenemos que recapacitar y volvernos a él de todo corazón.

Necesitamos un cambio Radical

Con mucha razón David pidió a Dios un cambio radical: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, y no quites de mi, tu Santo Espíritu”. Salmo 51:10-11

Dios nos guíe para meditar en nuestros caminos, y usar con sabiduría nuestro tiempo.

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Si quieres que Dios esté contigo en todo lugar… “Tienes que ser valiente”.

…porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas. (Josué 1:9b)

Ahora, pues, haz pregonar en oídos del pueblo, diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Y se devolvieron de los del pueblo veintidós mil, y quedaron diez mil. Jueces 7:3

Y volverán los oficiales a hablar al pueblo, y dirán: ¿Quién es hombre medroso y pusilánime? Vaya, y vuélvase a su casa, y no apoque el corazón de sus hermanos, como el corazón suyo.
Medroso: Que se asusta con facilidad o tiende a sentir miedo.
Pusilánime: Que muestra poco ánimo y falta de valor para emprender acciones, enfrentarse a peligros o dificultades.

Por lo visto a través de la biblia, Dios no desea trabajar con los cobardes o los de poco ánimo.

No es común aceptar que tenemos miedo, pero existe, es real y nos rodea.
Satanás quisiera que todos seamos alcanzados por el temor , ya que esto significa que hemos decaído en la fe.

Jesús dijo a sus discípulos: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Marcos 4:40

La valentía no solo se mide cuando uno como David enfrenta a un Goliat, cuando todos los demás se llenaron de miedo, sino también cuando uno como Jesús se humilló ante sus enemigos.

Enfrentar los problemas del matrimonio, con lo hijos, hablar, tratar de buscar soluciones, enfrentar a aquellos hermanos con quiénes hemos tenido algún altercado, o en el trabajo, todo esto no lo pueden hacer los cobardes. Menos pedir perdón.
Creo que solo los más valientes pueden pedir perdón y aceptar sus errores o humillarse.

Jesús nuestro gran valiente, se humilló hasta la muerte y muerte de cruz.

Dios nos ayude a tener las cualidades que le pidió a Josué ser esforzados y valientes:

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes…” Josué 1:9

Se necesitan valientes, para predicar el evangelio, desde dentro del hogar hacia afuera.
Se necesitan valientes para acepten que se equivocan y que puedan pedir perdón cuando lo hacen.
Se necesitan valientes que también puedan perdonar.
Se necesitan valientes para orar por su iglesia.
Se necesitan valientes que puedan vencer el mal con el bien.
Se necesitan valientes que cuando les pregunten algo que no saben, puedan aceptarlo.
Se necesitan valientes que ayunen y oren.
Se necesitan valientes que se atrevan a confesar sus faltas delante de Dios
Se necesitan valientes que pasen al altar a entregarse a Cristo.
Se necesitan valientes que aprendan a amar de verdad.
Se necesitan valientes que aprendan a decir “No” ante la tentación.
Se necesitan valientes que aprendan a llorar.

Se necesitan valientes que vengan ante Dios aceptando que son cobardes.

…solamente de esta manera Dios nos dará valor y Él estará con nosotros.

P df