Bendiciendo (a otros) Te bendeciré

Estando en los Estados Unidos, sentí la soledad que producía la distancia de la familia, iglesia y costumbres en mi país. Consecuencia de ellos vino un estado depresivo que debía de combatir continuamente, fui fortalecido por el Señor de una manera muy especial, Él me habló y me dijo:” Extrañas a tu madre? ve y dale amor a estos ancianos”, (atendía a 8 ancianos en un asilo) así lo hice, canté para ellos y les atendía con mucho esmero y a la vez oraba para que Dios llevara a alguien a estar al lado de mi madre.

En otra oportunidad me sentía muy triste, Él me dijo: “Atiende a los tristes” fue así como salí buscando a algún necesitado en esa condición y Dios iba sacando todas estas aflicciones que querían sumir mi vida.

Así también en estos últimos años, cuando he extrañado a la iglesia a la cual pertenecía, a tantos amigos; y … también porque no decirlo, me he sentido solo…. salgo a predicar y/o a misionar y de esa manera el Señor me consuela.

Mi Dios no me ha dejado. Lamentaciones 3:22-23

Por esto cuando viene alguna aflicción ya conozco cual debe ser la forma de enfrentar esto, de sanarme a mí mismo y es, acompañando al que se siente solo, orando por el triste, alentando a los de poco ánimo, buscando al rechazado y …amparando al desamparado.

Retomando el tema:

Hay grupos de hermanos en varios países, trabajando de una manera diferente a los demás de su misma iglesia, estos, salen a las calles a altas horas de la noche, recorren los lugares más peligrosos ofreciendo alimento, llevando una palabra de aliento a los que están llenos de vicios, visitan cárceles, hospitales, lugares marginados, se suben a cualquier medio de trasporte o se detienen solos en las calles y hablan sin avergonzarse de Jesucristo, su deseo principalmente es predicar el evangelio. La mayoría de los que participan de este actuar distinto en la iglesia tienen cosas en común, muchos de ellos han tenido las mismas experiencias que las personas a las cuales predican, usualmente estos son catalogados de desordenados, impulsivos, que no se someten a la forma o el trabajo de la iglesia, etc. Siempre andarán solos, será muy inusual verles haciendo esta labor con su pastor u otros líderes de la iglesia, usualmente se encontrarán con hermanos que son de otras denominaciones haciendo la misma labor.

Que bendición mas grande, me imagino la casa de estos hermanos inquietos, llena de literatura, pancartas con letras: Cristo te ama”, Juan 3:16, etc. Ollas grandes, preparación de sándwiches, o las mesas llenas de afiches de coros para niños, delantales con mensajes de amor, trajes reflectantes para salir de noche a anunciar el evangelio, lápices especiales para escribir tarjetas con mensajes de amor. Las casas pasan a ser lugares de reunión que entre un mate y un tecito se practican himnos o se planifican los operativos en los lugares en donde Dios les envía, hay una actividad especial en estas casas después de las reuniones en la iglesia, estos son los que practican el “Carrete Espiritual” no para diversión mundanal nocturna sino para hacer verdaderos planes en contra de las semillas de destrucción que azotan las calles de la ciudad.

Estos hermanos, entre llamados y mensajes de texto o conversaciones en clave en sus templos, se van poniendo de acuerdo para hacer este trabajo fuera de las actividades propias de sus iglesias.

O si, …estos son los desordenados, pero a estos “desordenados” yo los prefiero. …antes de tener un grupo que languidece viviendo un evangelio cultural, de iglesias que murieron hace mucho tiempo y aún no se han dado cuenta.

Prefiero mil veces, la alabanza que entonan los presos en la cárcel que han recibido a Cristo, que la alabanza sin expresión de los (presos) que están supuestamente “libres”.

Si Cristo ha impactado nuestra vida, … ¿Somos de impacto a otros?

Cuando la iglesia salga a las calles y predique en pulpitos menos cómodos, oscuros, en lugares de pecado, hedor, tristeza, abandono y pobreza entonces y solo entonces podremos llamarnos “seguidores de Cristo”.

Las preguntas que surgen son: ¿Qué mueve a esta gente extraña a ser tan distintos? ¿Estarán siendo movidos por su gratitud a Dios, o por su propia necesidad de recibir lo que ofrecen? Por favor, Lea bien, “su propia necesidad de recibir”, aquí es donde está este gran misterio.

Si estudiamos esto con mucha atención encontraremos que “Dar” no es solo entregar de lo que hemos recibido obedeciendo al mandamiento dado por Dios: Génesis 22:17; Mateo 25:40; Marcos 16:15

Sino también este tipo de comportamiento obedece a la propia necesidad de recibir. Hay algo dentro de nosotros que recibe cuando da, se produce un gozo extraordinario al atender a los más marginados, dar al pobre, vestir al desnudo, hablarle al que ha caído, etc.

Además, el gran misterio que encierra Mateo 25:40, es como hacerlo con el mismo Jesús, aleluya.

Después de realizar esta labor para los que la hacen, nunca más vuelven a ser los mismos.

(si Ud. nunca ha hecho esta labor, no me entenderá)

Dios nos dirija, para seguir expresando el amor de Dios a otros, dándole lugar al hombre interior, para que domine al exterior (alma) e irrumpa en alabanzas al Creador y expresiones de amor para con los más necesitados.

El poder de Dios reprenda todo egoísmo o egocentrismo, que nos impide desprendernos de lo que no es nuestro.

“Id por todo el mundo y predicad” también incluye mi pueblo, mi ciudad. No pierdas tu tiempo, cumple tu ministerio, hermano, iglesia, te pondrás viejo y dirás “no he hallado contentamiento” en mi vida, entrégala, inviértela, TODITA. Toda ella para Cristo, pon a sus pies tus talentos, desentierra lo que Dios te ha dado.

 

Tema en base al comportamiento de las iglesias anglo o caucásicas desde su inicio hasta la actualidad, el cambio o perdida de sus principales objetivos en relación a la entrega del mensaje de amor, y al efecto dominó alarmante de la mayoría de las iglesias actuales que han perdido también la bendición de ser pobres.

El inicio de la iglesia nunca ha sido de un rico ayudando a un pobre, sino de un pobre diciendole a otro pobre donde encontrar alimento o bendición.

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Mateo 5:3

Amén, amén

Pastor DF

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