Misión a Angola 14 de mayo al 12 de junio, 2009 – II Parte

En este momento estamos en una provincia de Angola, distante aproximadamente 550 kilómetros de la capital Luanda, viajamos en bus ayer a las 6:30 AM y llegamos a las 17:30 hrs. Luego salimos de ese lugar como terminal y tuvimos que tomar una moto, (taxi) para salir de ese lugar hasta una avenida. Y tomar un vehiculo (candongero) para Restinga, un lugar en la ciudad de Lobito, puerto principal de Angola.

Aquí la moneda nacional es: Kwanza y un dólar son 75 Kwanzas, pero las cosas son muy caras por ejemplo la noche en una residencial cuesta 1350.00 Kwanzas aprox. US$200.00

Bueno al llegar vimos por las calles la pobreza que hay en este lugar, y la gran necesidad de Dios, anoche salimos a caminar con el hermano Gabriel y en menos de 5 minutos nuestra ropa estaba húmeda y se pegaba a la piel. La ropa se pone como mas gruesa y molesta en el cuerpo, allí tratando de movernos mucho para evitar que los mosquitos nos picaran, comenzamos a entregar la palabra de Dios, caminamos como 30 minutos y nos devolvimos ya sin mas tratados y cuando íbamos por la calle unos señores nos llamaron y dijeron que por favor le diéramos a otras personas que habían llegado un papelito con el evangelio, con mucha tristeza les explicamos que ya no teníamos mas y que volveríamos después a entregar otro tratado. Todo esto nos muestra la gran necesidad que hay de Dios en este lugar y además como la gente pide que le llevemos la palabra del Señor.

Bueno nuestro plan es salir hoy a la ciudad de Benguela y predicar en el centro y entregar tratados, nos han dicho que nunca nadie ha hecho esto, veremos como nos reciben.

Respecto a la salud es muy difícil estar bien acá, esos mosquitos traen la malaria, pero si no da la malaria, producen enfermedades de otro tipo, ya sea al estomago, afecta la presión sanguínea, el animo, trae fiebre, etc.

Y ya he sido picado por muchos mosquitos.

Estamos en este momento en un lugar que nos han cobrado 500 Kwanzas por entrar a Internet, pero nuestro deseo también es comunicarnos con nuestras familias ya que eso nos ayuda también, no sé, siempre he viajado a otros países a predicar y no he sido afectado en esta manera, pero acá que hay un ambiente tan diferente, tan hostil en lo espiritual, se siente una presión de miles y miles de espíritus que nos rodean, nos analizan, nos persiguen y al llevar esa presión con nosotros tenemos que recurrir a ese contacto con nuestras familias y hermanos. Personalmente me cuesta mucho visualizar a una familia de nuestra cultura trabajando acá, a no ser que sea alguien llamado por Dios a realizar esta labor. Por todas las calles polvorientas, secas de vegetación, vacías de Dios; hay personas con gran necesidad. La pregunta es: ¿Como podemos hacer para que ellos reciban lo que nosotros hemos recibido? he abrazado a niños y pienso en los míos, esos pequeñitos jugando con las aguas contaminadas, comiendo cosas que nunca había imaginado, es muy triste ver por ejemplo a esas mujeres cargando con sus hijitos en la espalda y vendiendo cosas a 35 o 38 grados de temperatura, con moscas y faltos de una sombra. Que vida, que mundo tan diferente y pienso en los lugares en donde nosotros vivimos, donde dormimos, pienso en nuestras mesas, los baños, los pisos, etc.

Que gran diferencia, pero a la vez pienso, ¿Qué hemos hecho con esa bendición que Dios nos ha dado? Somos tan fríos con Dios en nuestros países y El esta mirando esa indiferencia, hay pueblos marginados de la felicidad, de la bendición que nosotros tenemos, digo a Dios, Señor no sé como puedes hacerlo pero permíteme hacer algo más por ti en este lugar.

Es necesario que nuestros pueblos abran sus ojos y miren lo que tienen, miren sus vidas y alaben a Dios y a la vez oren por los que sufren, aquellos que tienen que vivir en tanta pobreza, niños y jóvenes que ni siquiera pueden pensar en ir a la escuela, ya que tienen que estar en las calles buscando algo para pasar un día mas en esta vida que a ellos les ha tocado vivir.

Tenga Dios misericordia y a través del evangelio pueda traer a África esperanza, que es lo que ellos ya no conocen.

Gracias a Dios seguimos adelante en medio de muchas dificultades. Algunas veces creo que la forma de vida, el calor, y como las cosas cuestan mucho acá, todo este tipo de presión nos afecta en la forma de pensar, ya que de pronto hablamos con el hno. Gabriel y nos encontramos arreglando todo, haciendo planes y discutiendo de lo que va a suceder o no, cuando la verdad es que iglesia tiene dueño y El no nos ha enviado a tomar decisiones por El, creo que nos preocupamos demasiado, hoy al comenzar la jornada pedimos palabra a Dios y El nos dio en Tito cap. 2, en donde nos da solo la orden de predicar su palabra, la sana doctrina, a instruir a tiempo y eso es lo que hemos tratado de hacer, ya terminando la tarde y haciendo un recuento puedo decir que hemos hablado con muchas personas y les hemos entregado la palabra de Dios, hace mucho calor, así que busqué una peluquería y pedí que me cortaran el pelo bien corto, mientras hacia esto el hno. Gabriel empezó a predicar en ese lugar a las demás personas y cuando paró de hacerlo las personas comenzaron a hacer preguntas, que gran necesidad que hay del alimento espiritual.

Tenemos una nueva experiencia ya con nosotros, creo que si Dios permite que siga trabajando acá o no, eso no depende de mí, pero lo que he vivido en este lugar nunca lo voy a olvidar. Siempre tendré en mi mente el recuerdo de esas mujeres cargando con sus pequeños bebes en la espalda y con pesadas cosas en su cabeza y a otras embarazadas y trabajando en las calles tratando de vender caña de azúcar, mandioca, frutas, etc. mujeres de trabajo y gran sacrificio y también a hombres humildes tratando de salir de las marcas que ha dejado la guerra que hubo desde 1972 hasta el 2002, juntando la lucha por la independencia o liberación nacional y después la guerra civil, 30 años que marcaron la mente de las personas y el desarrollo en general, aquí hay mucho analfabetismo y es el país con mas mutilados en todo el mundo.

Actualmente hay un desarrollo muy diferente a otros países, algunas personas pueden tener mucho dinero pero no están preparados todavía para administrar esos bienes, por esto es que vemos un contraste muy grande entre los que reciben los beneficios de los productos que hay en Angola, como el petróleo, diamantes, etc. y otros que no tienen nada.

Creo firmemente que la respuesta para este pueblo es Dios, ya que El es el único que puede sensibilizar el corazón del hombre, sacar el odio, destruir los traumas del pasado y quitar el egoísmo. Es necesario hacer algo más por el desposeído, por el analfabeto, por los miles de niños que salen a temprana edad a trabajar a las calles sin tener la posibilidad de estudiar.

Dios sea poniendo en cada uno de nosotros un clamor un ruego, para que así como El ha hecho en nuestros países en America trayendo paz y bendición, haga también en este lugar, sabemos que todo eso fue el producto de hombres y mujeres que acatando el mandato de Dios, oraron por sus gobernantes, por sus países en conflicto, por la pobreza, por la educación de sus hijos y esa es la respuesta que debemos pedir a Dios también que El bendiga, restaure y de esperanza a esta nación en África Austral.

Meditando en esto quisiera añadir una reacción que he tenido en relación a mi niñez y juventud estando en este lugar, pienso que cuando Dios me de la oportunidad de visitar Chile otra vez, buscaré a mis padres una vez mas para darles las gracias por haber sido fieles a Dios y brindarme a mi esta enseñanza tan grande del evangelio, si no hubiese sido por el Señor, ¿En donde estaría? ¿Que seria de nosotros si Dios no hubiese salido a nuestro encuentro? Hoy somos lo que somos producto de este legado de bendición, hay jóvenes que se han educado, que hoy son personas integradas en nuestra sociedad, con grandes metas y que nunca han vivido en necesidad, permita Dios que todos los que hemos recibido esta bendición nunca nos olvidemos de donde hemos salido, para valorar la entrega de aquellos primeros hombres que atendiendo al llamado de Dios, trajeron bendición sin precedentes a nosotros, segundas o terceras generaciones de cristianos y ser mas agradecidos hacia ellos y claro está, hacia nuestro buen Dios.

Yo pienso que aquí en las calles de Angola no soy solo yo la persona que va predicando el mensaje de salvación, sino que acá también van mis padres, va mi pastor José Gómez, Mi Superintendente Eduardo Valencia, mi pastor Reinaldo Saavedra que fueron mis pastores y muchos otros enseñadores, predicadores de pulpito del local de Germania o Nueva San Martín, etc. Que en alguna manera me enseñaron guiados por el Espíritu Santo. Hago un alto en este lugar en este momento para dar gracias a Dios por esto y pedir a Dios que haga mucho mas sensible a nuestra iglesia Evangélica Pentecostal, para conocer esta clase de experiencia, preocuparnos de los pueblos no alcanzados. Todos nosotros somos luz en este mundo, pero cuando hay muchas luces juntas ya casi no se nota si una se apaga o no, pero aquí en África todo esta oscuro y en estos días dos pequeñas luces van moviéndose por la ciudad, y doy gracias a Dios por la respuesta de estas personas a lo que nosotros traemos ya que ellos se han dado cuenta de que no estamos solos, hay manos extendidas pidiendo la bendición, un tratado, una visita, rostros tristes, caras marcadas, negritos que se mueven por las calles polvorientas día a día para tratar de sobrevivir, mientras otros van en autos ultimo modelo, tratando de avanzar entre caminos con aguas servidas, que diferencia de vida, de higiene, de salud, de crecimiento para aquellos bebes que viven todo el día con altas temperaturas en la espalda de mamá.

Alguien preguntó, ¿Qué va a pasar con aquellos que nunca oyeron el mensaje de salvación? ¿Irán al cielo o al infierno? pero creo que antes de que busquemos con interés la respuesta es mejor hacernos nosotros la pregunta ¿Qué pasara con aquellos que teniendo el conocimiento del evangelio y no lo predican a los que nunca han oído de Dios? Si Irán al cielo o al infierno.

Dios destruye todo egoísmo, materialismo, vanidad de nuestras vidas y danos el ferviente anhelo de vivir para Ti, no acomodándonos al sistema babilónico de estos últimos tiempos, sino poniendo la mira en las cosas que están del sol más allá.

Nuestro trabajo en Lobito y Benguela, no fue del todo como esperaba, pero estoy muy contento ya que Dios nos permitió conocer a un joven a quien Dios usó para darnos la comida diariamente estando en ese lugar y a medida que nos conocíamos un poco mas, el amor de Dios comenzó a llenar su corazón, un día se manifestó Dios a su vida y comenzó a llorar sintiendo la presencia del Señor.

Al regresar de Lobito, el viaje fue un poquito difícil, a pesar que nos trajeron en un buen vehiculo, pero se alargo bastante el viaje, los caminos son muy peligrosos y mas cuando se oscurece, salimos aproximadamente a las 2:00 PM y tuvimos que esperar como dos horas al grupo que iba con nosotros, aproximadamente a las 4:00 PM comenzamos el viaje a mucha velocidad, y como a las 8:30 PM sin ver claramente la carretera, se encendió, la luz avisando que quedaba poca gasolina, el chofer dijo, creo que no vamos a alcanzar a llegar al lugar de abastecimiento, ya que faltan como 30 kilómetros, el hermano Gabriel dijo, justo vamos a quedar aquí, estos son lugares de mucho peligro ya que aquí esta la zona en donde hacen safaris así que hay leones y otros animales, añadió, espero que no nos quedemos aquí toda la noche. Bueno comencé a hacer mi suplica silenciosa y pedí a Dios que pudiésemos llegar y no quedarnos en ese desierto, menos de noche. Gracias a Dios que El oyó este ruego y pudimos llegar al lugar de abastecimiento.

Llegamos a Benfica aproximadamente a las 10:30 PM y ya era tarde para salir a buscar algún lugar en donde quedarnos, como teníamos la llave de un vehiculo que le habían prestado al hermano Gabriel, le dije que no molestara a nadie a esa hora, así que nos quedamos a dormir en ese auto.

Salimos para Viana en la mañana, para tomar desayuno y bañarnos en casa de la hna. Tina, gracias a Dios se compadeció de nosotros y nos dijo que nos quedáramos con ella, mandó a comprar una cama y preparó un dormitorio en ese lugar.

Al día siguiente salimos a evangelizar y fuimos al otro lado de la avenida en donde tiene el negocio la hna. Tina, por allí pasa un tren que va a Luanda, fuimos por unas calles llenas de basura, en donde hay una población, “11 de Septiembre”, conocimos a Edson un niño de 10 años quien recibió muy contento el tratado y se fue a su casa, llamó a su mamá para hablar con nosotros, el me dijo que cuando grande quería ser como yo, un misionero, esto me hizo llorar, un pequeño niño con tanto entusiasmo invitando a su familia al Señor, y leyéndoles el tratado, todos preguntan ¿Dónde está la iglesia?. Los tratados se nos acabaron muy rápido, ya que muchas personas se acercaban a pedir.

Dios en su amor nos trajo a Angola, mi animo de pronto no está muy bueno, hay mucha presión en relación a la salud y también extraño a mi esposa hijos y familia en general, como también a mi iglesia, pero agradezco a Dios que El nos ha permitido de llegar con palabras de vida a aquellos lugares en donde hay necesidad, pido a todos sus oraciones por nuestro hermano Osiris en Lobito, por Edson en Viana, por Tineves y su familia, la hna. Tina, Vasco y su esposa en Benfica y por nuestro hermano Gabriel y su familia.

Si Dios permite este próximo domingo entraremos a una tribu, para realizar un servicio en ese lugar.

Gracias a todos los hermanos que están preocupados por nosotros, he recibido llamados de mis hermanos en Winston Salem, desde Bolivia también y de la iglesia de Recoleta y la Cisterna, Dios les pague con ricas bendiciones y no se olviden de ser agradecidos por las grandes bendiciones que Dios ha dado a nuestras familias e iglesia.

Hoy en la calle un hombre le decía al hermano Gabriel. Yo quiero hacerles una pregunta, pero quiero que el blanco (por mi) me responda, ¿Por qué somos negros? ¿Nos quiere Dios a nosotros? así hay muchos que se sienten olvidados de Dios.

Hay muchas experiencias que contar y cosas que hemos vivido acá, Dios nos siga dando de su gracia para ser valientes y aprovechar muy bien el tiempo que nos da de estar en este lugar, anunciando este glorioso evangelio.

Porque a palavra da cruz é locura para os que perecem; mas para nós, que somos salvos, é poder de Deus I Corintios 1:18

Gracias a Dios estamos bien, falando mas portugués cada día, haciendo lo que es nuestro deber, ayer fuimos a entregar la palabra de Dios en el tren desde Viana a Luanda.

Tomamos el tren y comenzamos a entregar la palabra del Señor, los tratados se nos fueron en tan solo tres vagones, mucha gente usa este medio de locomoción. Después de esto comenzamos a caminar por calles con aguas detenidas, mucha pobreza y llevando mi cámara escondida traté de sacar algunas fotos y grabar algún video.

Después caminamos cerca de 4 horas hasta llegar al centro de la ciudad en Luanda. Esperamos a un hermano que nos fuera a buscar, nos recogió a las 6:00 PM y llegamos a Viana a las 8:45 PM, gracias a Dios que nos llevo a un restaurante para comer, ya que no habíamos comido en todo el día.

En Angola hay personas que viven en lugares en los cuales Ud. nunca pondría sus puercos, en estos lugares es donde nos hacemos preguntas, en relación a la gran necesidad que hay acá. Preguntas: ¿Cuánto hemos sufrido por el evangelio? ¿Cuánto nos ha costado el recibir todo lo que tenemos, incluyendo lo espiritual y lo material? ¿Cuánto hemos perdido por Cristo? 2 Ti 3:12 …ayúdenos el Señor a ser mas diligentes en nuestro trabajo.

En el campo misionero, hay pobreza, no hay lo que uno quisiera comer, sino que lo Ud. menos se imagina, no hay comodidades, casa, auto, etc. Si come es solo porque Dios hizo un milagro, si vive es porque Dios lo protegió, si no se enfermó es solo porque El está allí, cerca, tan cerca dentro de su sistema inmune. En este lugar uno no tiene nada, pero El es fiel, ya que cuando uno llega a este extremo, se manifiesta su amor y aprendemos a depender solo de El a cada instante.

Nosotros tenemos una gran guerra entre las comodidades, el yo, la pompa del mundo, las posesiones; y lamentablemente… estamos perdiendo!!!! Jer 6:16

Ha sido una experiencia maravillosa el haber estado en Angola. Sé que hay mucha necesidad y que es muy difícil estar en este lugar sin tener una presión psicológica, que no dejo de pensar que solo son espíritus territoriales, que no desean que hablemos del inmenso amor de Dios.

Estas personas aceptan el evangelio de una manera tan impactante, les hablamos del amor de Dios y les explicamos el plan de salvación y al finalizar ellos dicen: ¿Puede orar por mí?, ¿Puedo aceptar a Jesús ahora? ¿Que debo hacer ahora? etc.

Para ellos la oferta es ahora y no hay que esperar, el mensaje de esperanza no es muy común por estos lugares, por lo tanto estas personas con tanta hambre de Dios nos siguen y nos preguntan una y otra vez, ¿Dónde está la iglesia?

El día 8 de junio llegó el hermano Guillermo Varas a Angola, él es de la iglesia de Maipú y se encontraba realizando un viaje de negocios, también pude compartir con él y además pedirle que nos siguiera ayudando mientras estaba en ese lugar junto al hermano Gabriel, a predicar la palabra del Señor.

El día 9 de junio, me llevó al aeropuerto el hermano Vasco Dos Santos y el hermano Gabriel Dos Santos, tomé un avión a Johannesburgo, SouthAfrica, después a Londres, Inglaterra después a Washington DC y después a Charlotte, NC. Estados Unidos. Allí me estaba esperando mi esposa y mis hijos.

Alabo al Señor por permitirme realizar tan hermosa misión.

En resumen Dios nos ayude, no sabemos como hacerlo ya que los terrenos están muy caros, pero El ya sabe que estamos dispuestos, a pesar de enfermedades, pobrezas y dificultades; estamos dispuestos, hay tanta hambre de Dios y nosotros tenemos pan para ellos, tanta sed y somos portadores del agua viva.

Termino esta misión impactado, por tanta pobreza, y tanta riqueza.

Oración:

Señor, permita que los que le recibieron, sigan recordando las palabras de amor con que Ud. les habló, que los enfermos que fueron sanados, vivan agradecidos hacia Ud., que los que nos vieron, les quede el recuerde que fue Ud. y no nosotros quien caminó entre ellos. Despierte a mi iglesia a la sensibilidad en medio de este mundo frío. Y quite la amnesia de aquellos que se olvidaron de donde Ud. les sacó.
Bendiga a Angola, bendiga África y ayúdenos a ser más útiles en su Santa obra.
Amen.

Pastor David F Fuentes
Hermano Gabriel Dos Santos
Carolina del Norte – Estados Unidos

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